Edición personal “El soldadito de plomo”
Edición divulgativa de “El soldadito de plomo”
Ratataplán, ratataplán. Cómo ama el soldadito a la muñeca blanca de porcelana. Ella le ignora siempre como si no existiera pero ella gira y gira su pirueta única en honor al horrible y estúpido bufón de hojalata. Rataplán rataplán. El soldadito coge su fusil, rataplán y sobre la alfombra del alegre cuarto de juegos quedan esparcidos en mil añicos, el cuerpo blanco de la bailarina. Rataplán rataplán.
Nota de la autora al lector
En el cuarto rataplan puedes tú mismo desviar el fusil a cualquiera de los 2 vértices.
Alex Guzmán
De todos los patos llevan edredón
Cuentos revisitados I
